![]() La ira al igual que la ansiedad y la tristeza es una emoción, cuyos efectos o síntomas más frecuentes son los siguientes: • Efectos Subjetivos: La ira produce sentimientos
de irritación, enojo, furia y rabia. Focalización de la
atención en los obstáculos externos que impiden la consecución
del objetivo o que son considerados responsables de la frustración.
La ira también produce una sensación de energía o
impulsividad, de necesidad subjetiva de actuar física o verbalmente
de forma intensa e inmediata.
La ira y el miedo son las dos emociones más intensas, siendo la ira potencialmente la más peligrosa (pudiendo en situaciones extremas generar respuestas violentas verbales e incluso físicas), y tiene así mismo consecuencias muy negativas a nivel social, físico y emocional. Lo importante es saber que si no hay un buen manejo y control de ira ambas tiene consecuencias negativas: Una fuerte expresión de ira externa puede ser negativa si consideramos las posibles consecuencias y perdidas sociales, una fuerte ira interna produce una alta activación fisiológica, repercutiendo de forma negativa en la salud. La persona que aprende a controlar su ira controla su vida, no acumula
ideas negativas y es capaz de mantenerse en buena relación con
los demás. |